martes, 4 de junio de 2013

Tal y como se indica

La tarde del 28 de Junio de 2012 no imaginé que encontraría al hombre más importante de mi vida: TÚ.

Ni siquiera iba preparada para el encuentro. ¿Qué probabilidades había de hallarte ahí? Y de la nada, ¡ZAZ!, apareciste, luminoso y atrayente como el ángel que eres. Una sola mirada me bastó para quedar anclada a ti. Desde lo más profundo de tu ser hasta lo más banal me gusta. Posees un corazón de oro, un alma pura y unos valores inquebrantables con los cuales estaría dispuesta a comprometerme eternamente. Mientras más te conozco más me hipnotizas.

Ojalá Dios me dé la oportunidad de decirte, algún día, lo especial que eres para mí. Marcaste la diferencia en mi vida. Y aún hoy lo sigues haciendo.

Entraste a mi vida con el objetivo claro de hacerme sentir feliz. ¡GRACIAS! Pues si hoy sonrío créeme cuando te digo que se debe a ti. Y que cada sincera sonrisa que dibuje llevará tu nombre. 

Hace un año y cinco días te conocí. Y si tú supieras que ni siquiera iba a ir a ese evento... ¿te lamentarías de las resoluciones que te ha dado el destino? Entiendo si es así, de hecho ¡pobre de ti!. No me imagino cómo reaccionaría yo con un caso como el que te pongo. Pero... ¡maldita sea! Pudiste, en un año, decepcionarme... ¡Dios! ¡Un año! Y no. ¡Nada! Mientras más te conozco, más cruel es todo. ¿Y sabes por qué? Porque desde que me diste la oportunidad de "acercarme" a ti lo único que obtengo es este melancólico pensamiento de insatisfacción:

Jamás estaremos juntos.

Pues para bien tuyo, estás hecho para la persona que te acompaña día a día. Es perfecta para ti. ¡Y no confundas! ¡Está bien! ¿A dónde hubieras llegado conmigo si estoy rota por dentro? No es mi culpa, ni de nadie; fueron las circunstancias que me tocaron vivir... Una familia desunida, un primer amor unilateral. En fin, por eso, tú necesitas estar con una personita como ella: integra, estable, tranquila... feliz.

De corazón, espero que juntos hagan una vida hermosa. Tienen todo para lograrlo. Eres un ser que vale mucho la pena. Ojalá y ella lo vea.

Así que, por mucho que desee tu compañía, jamás atentaré contra el perfecto equilibrio del Universo. Además, dudo mucho que pudiera. Eres... tú.



Solo me queda algo por decir: "Gracias por existir". Siempre te admiraré.

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