La tarde del
28 de Junio de 2012 no imaginé que encontraría al hombre más importante de mi
vida: TÚ.
Ni siquiera
iba preparada para el encuentro. ¿Qué probabilidades había de hallarte ahí? Y
de la nada, ¡ZAZ!, apareciste, luminoso y atrayente como el ángel que eres. Una
sola mirada me bastó para quedar anclada a ti. Desde lo más profundo de tu ser
hasta lo más banal me gusta. Posees un corazón de oro, un alma pura y unos
valores inquebrantables con los cuales estaría dispuesta a comprometerme
eternamente. Mientras más te conozco más me hipnotizas.
Ojalá Dios me
dé la oportunidad de decirte, algún día, lo especial que eres para mí. Marcaste
la diferencia en mi vida. Y aún hoy lo sigues haciendo.
Entraste a mi
vida con el objetivo claro de hacerme sentir feliz. ¡GRACIAS! Pues si hoy
sonrío créeme cuando te digo que se debe a ti. Y que cada sincera sonrisa que
dibuje llevará tu nombre.
Hace un año y
cinco días te conocí. Y si tú supieras que ni siquiera iba a ir a ese evento...
¿te lamentarías de las resoluciones que te ha dado el destino? Entiendo si es
así, de hecho ¡pobre de ti!. No me imagino cómo reaccionaría yo con un caso
como el que te pongo. Pero... ¡maldita sea! Pudiste, en un año,
decepcionarme... ¡Dios! ¡Un año! Y no. ¡Nada! Mientras más te conozco, más
cruel es todo. ¿Y sabes por qué? Porque desde que me diste la oportunidad de
"acercarme" a ti lo único que obtengo es este melancólico pensamiento
de insatisfacción:
Jamás
estaremos juntos.
Pues para bien tuyo, estás hecho para
la persona que te acompaña día a día. Es perfecta para ti. ¡Y no confundas!
¡Está bien! ¿A dónde hubieras llegado conmigo si estoy rota por dentro? No es
mi culpa, ni de nadie; fueron las circunstancias que me tocaron vivir... Una
familia desunida, un primer amor unilateral. En fin, por eso, tú necesitas
estar con una personita como ella: integra, estable, tranquila... feliz.
De corazón,
espero que juntos hagan una vida hermosa. Tienen todo para lograrlo. Eres un
ser que vale mucho la pena. Ojalá y ella lo vea.
Así que, por
mucho que desee tu compañía, jamás atentaré contra el perfecto equilibrio del
Universo. Además, dudo mucho que pudiera. Eres... tú.
Solo me queda
algo por decir: "Gracias por existir". Siempre te admiraré.
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